INCULTURACIÓN
Introducción.[1]
La evangelización se realiza en un contexto
cultural e histórico concreto, del que no es posible prescindir y que tampoco
se puede infravalorar. Si el evangelio no entra en el corazón de la cultura, la
evangelización quedaría sólo en la superficie, con el riesgo de ser mal
interpretada o de tener una existencia precaria. La fe hay que encarnarla
en la conciencia (criterios, valores, motivaciones, decisiones) y en la vida
social.
La
actualidad del tema.[2]
· Las relaciones con los miembros creyentes de
nuestras comunidades;
· Encontramos personas y grupos con los que no
les es tan fácil compartir su experiencia.
· Necesitamos una nueva manera de creer pues
vamos hacia un mundo pluricultural y plurireligioso.
· Esto supone plantearse una manera de
evangelizar que sea capaz de transmitir una experiencia de vida que responda a
los desafíos que vivimos.